viernes, 27 de noviembre de 2009

A donde?


Voy por el camino a grandes zancadas, presuroso…La calle quieta, esboza sus penumbras, mientras gotas de sudor corren por mi rostro, un sudor frío, más bien helado, recorre mi cuerpo. Mis pensamientos están entrelazados con ese objeto que no se aparta de mi mente.

—Dios… existes?.... entonces ayúdame.

El frenético golpeteo de mi corazón se acentúa, me hace recordar en este momento, el galopar del caballo libre de la sabana.

—Es que existe algo libre?...... Si es cierto, te quiero conocer.

Mis pasos son más rápidos. Pequeños calambres abrazan mis piernas entumecidas y adoloridas por el esfuerzo. Tendrá razón mi esfuerzo?...

—Quiero saberlo!!!!... quien me lo dice?

Pero solamente veo sombras, y penumbras a mí alrededor. Deseo gritar, pero mi voz me ha traicionado, solo emite pequeños sonidos guturales, sin razón.

Quiero correr, pero los dolores de mis piernas lo impiden. Volteo mi rostro, buscando compañía en el horizonte…..no!!! …no!!! … mi sombra … mi eterna acompañante ha desaparecido. Un perro en el camino emite latidos para ahuyentarme, es ese el amigo del hombre?, que en estos momentos difíciles necesita abrigo, algo de calor, ………

Cruzo raudo la esquina ..

Dios…. He llegado.

Korpín. El auto mágico

KORPIN

“Atención, compañeros, compañeras viene una ambulancia con un herido grave resultado de un accidente de transito. Los paramédicos informan que tiene un pequeño sangramiento a nivel dorsal. Se cree que el paciente tiene hemorragia interna en esta zona”—Se escuchó por los parlantes del área médica de emergencia donde varios médicos charlaban animadamente .

—El turno es de Juan y Carlos. Así que ha moverse que en dos minutos ingresa el paciente al área de primeros auxilios para pacientes crìticos. —dijo la enfermera de turno a los médicos de emergencia que estaban sentados en amena charla.

Ambos médicos se levantaron y acudieron en veloz carrera al área de transformación para prepararse y estar atentos ante la emergencia que se avecina. Para Juan es su primer viaje.

Se escuchó el arribo de la ambulancia e inmediatamente un nutrido grupo de voces y gritos alborotaron la paz existente hasta ese momento en el área de emergencia.

Los médicos estaban listos para actuar. Fueron preparados y colocados en el tubo de fase previa. El paciente ingresó al área de primeros auxilios e inmediatamente se le colocó en el canal de conexión que permite al paciente tener contacto directo con el tubo. En ese momento, Juan y Carlos son ingresados al torrente sanguíneo del paciente; estos comienzan su navegación y se dirigen al área afectada.

En su recorrido, hicieron los exámenes de sangre para tener una idea de la gravedad del paciente. Avanzaron rápidamente y llegaron al área afectada. Juan preparó las grapas para comenzar a unir la superficie separada por donde fluye sangre a borbotones. Mientras tanto, Carlos estuvo revisando detalladamente los resultados obtenidos.

—Que dicen los exámenes? —preguntó Juan

—El problema es la hemorragia. Los resultados de los exámenes están bien, puedes proceder con las grapas de unión—dijo en alta voz para ser escuchado por Pedro y el pleno médico que ha estado evaluando al paciente.

Levantaron una manguera que llevan a un lado de Korpin( un vehiculo que puede desplazarse por todo el ser humano) y la colocaron para que desde el exterior un grupo de médicos evaluaran los procedimientos que van a ejecutar, a través de un monitor. En la punta de la manguera va una cámara mostrando el recorrido hecho al pleno médico; además, enseña como se realiza el proceso de unión de las partes afectadas. También van ciertos conductos que permiten la comunicación de Juan y Carlos con el exterior. De esta manera, ellos informan compartiendo puntos de vista con los médicos que observan desde el exterior.

Juan procede a unir a las áreas que están separadas para detener la hemorragia. Pega cuatro grapas y consigue detener la hemorragia.

—Tiene una costilla fracturada, un poco aporreado el estomago. El resto de los órganos se le ve buen desenvolvimiento, aunque hay que hacer una evaluación mas detallada con el bazo.

Se escucha un nutrido aplauso por los canales de comunicación. Es el pleno médico que felicita de esta forma a los viajeros.

—Pueden retornar. El éxito es total. —Dijo Jeremías, el jefe del pleno médico a Juan y Carlos.

—Pasen al paciente al área de rayos X y evalúen la gravedad de la fractura; luego, le hacen un seguimiento detallado y minucioso del bazo—Le dice a los otros médicos que también observaban la evolución del paciente

Juan y Carlos comienzan el proceso de retorno. Llegan al canal de transformación. En el camino, se escuchan bromas de los otros médicos por el logro obtenido.

María, una de las médicas le sale al paso a Juan cuando este se dirige al pleno médico a informar de la actividad realizada. Le estampa un beso de felicitación y un fuerte abrazo.

—Mira como tienes la camisa, esta hecha un desastre. Tiene rastros de sangre por todos lados. Cuéntame, como estuvo el viaje?— le pregunta María a Juan.

—Mucha excitación por el estado del paciente, pensábamos que estaba mas grave. ¿Acompáñame al cafetín a tomar un jugo de tomate?.

domingo, 19 de julio de 2009

Elpie izquierdo

El pie izquierdo

Me asomo y veo el movimiento oscilante de tu pierna izquierda montada
sobre tu pierna derecha.
Los dedos de tu pie jugueteando, inmersos dentro de ese largo zapato verde.
El talón suelto sin nada que lo proteja, tranquilo, sudoroso……
esperando que mi pie desnudo……
lo acaricie.

el poste de luz

El poste de luz

Tú…siempre tú…allí….en esa esquina….debajo de ese poste de luz.
Esperando…….
y, yo

siempre acá…acá…trabajando.

Por que no te casaste con el poste de luz, que nunca falla y siempre está presente.

domingo, 17 de agosto de 2008

La pelea.......dedicado a las mujeres lindas

Que grande eres. Que varonil te veo. Siempre pensé que ese derechazo decidía la pelea.
Dos dientes volaron de su boca. Pero, se levantó y le asestaste ese zurdazo de oro, bestial, hermoso, incomparable, majestuoso.
Sabes, en el hospital me informaron que la chica todavía no ha recuperado el conocimiento.

Cada quien escapa como puede

El edificio Royal tiene diez pisos, cuatro apartamentos por piso, una mezanina con dos locales, y es uno de los doce edificios de la manzana; adicionalmente, el sector tiene unas trescientas casas. La policía está peinando la zona, casa por casa, apartamento por apartamento, busca a los ladrones que se llevaron unos cuantos millones del banco “Guardado” en un golpe magistral. Estoy en el edificio “Royal” por puro azar del destino, en este momento subo y bajo escaleras. Busco donde guardar los billetes del golpe dado hace media hora. Un trabajo bien planificado, bien estudiado, con resultados excelentes, que más se puede pedir. El problema fue, no haber revisado los cauchos de la camioneta, ya que uno de ellos, no estaba en buen estado y explotó en el lugar y tiempo menos indicado. De lo contrario, ahora estaría en un sitio seguro y bien lejos.

El telón del escenario sube y aparece con una sonrisa la chica de la noche, esperada por todos. Tiene el cabello negro, ondulado, largo y sedoso como el de las chicas que muestra la televisión. De rostro infantil, ojos negros como el azabache, piernas delgadas y largas, muy bien formadas, camina lento pero seguro sobre el escenario, con un vaivén encantador. Despertando las pasiones de todos los espectadores. Saluda con ambas manos, moviéndolas en forma medio circular sobre su cabeza. Su rostro embruja a los presentes, sonría y muestra unos dientes blancos como la espuma y unos labios rojos como la cereza.

Son las nueve de la mañana, mis compinches de andanzas están en la esquina de Salas, con el auto de trasbordo para ir a nuestro sitio de escape. En la reunión que tuvimos anoche les dije: Si no he llegado a las diez de la mañana, por cualquier razón, deben habilitar el segundo sitio de encuentro. Ahora mismo, estoy en un subir y bajar de escaleras dentro del edificio Royal, en búsqueda de un sitio para esconderme o guardar el dinero, y salir para el sitio acordado, donde estoy seguro de que no hay policías ni nada que temer.

Se dirige hacia un tubo, que parece parte del decorado del local, pero en realidad es donde ella realiza sus fabulosos y exóticos movimientos corporales. El tubo tiene un espesor de diez centímetros y está en medio del escenario. Unas correas de acero lo aseguran al techo. No logró precisar como esta agarrado al piso. Nuestra chica se detiene a un metro aproximadamente del tubo.

Las campanas de la iglesia suenan diez veces y yo, aún en este edificio, cuando debería estar en mi guarida con mis chicas, con mi gente, protegido por mis compinches, con botellas de whisky, celebrando el éxito del trabajo realizado.

Viste ropa intima de color rojo intenso, y luce mas intenso sobre su piel blanca. Suena la música y comienza su espectáculo. Mueve el cuerpo de una forma sensual sobre la tarima. Baila girando su cuerpo, primero hacia la derecha, luego hacia la izquierda, desliza sus pies y parece no tocar el piso; luego de unos minutos de su baile exquisito, va y agarra firmemente el tubo con las dos manos, se agacha, coloca el tubo entre sus piernas pero sin tocarlo, mueve su pelvis hacia atrás y adelante. Su abdomen parece estar quieto, sus piernas suben y bajan.

Tengo tres horas en estas escaleras, tratando de no ser visto por los vecinos, o mejor dicho, tratando de que los perros no sientas mis pasos, ni mis olores, para que no ladren. Escucho el titilar de las sirenas, unas se alejan y otras se acercan. No puedo precisar si es policía, bomberos, ambulancias ú otro cuerpo de emergencias, solicitando paso en el tráfico de vehículos en la avenida. Tampoco sé si son más policías que se dirigen a este edificio para capturarme. Esta incógnita se acrecienta a medida que pasa el tiempo.

El ritmo y sonido de la música indican el movimiento de la chica en el escenario, al principio tenemos un ritmo lento con un sonido bajo y movimientos lentos, luego aumenta progresivamente, el ritmo junto al sonido y los movimientos, al igual que los gritos y silbidos de los asistentes. A medida que pasa el tiempo, la flexión de sus piernas es menor y prácticamente esta de pie. Suelta el tubo y se acuesta sobre el escenario boca arriba, aprieta los senos con sus manos, mientras continúa su rápido movimiento pélvico, pero ahora las piernas están arriba moviéndose. En este momento, la luz cae sobre la chica y vemos su rostro sudoroso y contraído, mostrando un gesto orgásmico.

Ahora, pienso en la forma de salir de este atolladero. No quiero ponerme a contar el dinero que anda conmigo, se que es suficiente, pero sé también, que la policía esta buscando por todos lados a unos asaltantes de bancos, que huye a pie, debido a que la camioneta donde escapaban tuvo un accidente.

Se quita las medias muy lentamente al compás de la música, las dobla en sus manos como una pelota, y las lanza al público. El grito de los espectadores es fuerte y los silbidos igual. En ese momento suben el volumen, pero no le presto atención. La joven no da espacio para ver o pensar otra cosa.

La policía busca ladrones de bancos. No saben aún quienes son, ya que no tienen las fotos tomadas en el momento del asalto. Simplemente tienen las fisonomía, aprendida en la academia de policía: moreno claro, ceño fruncido, usa lentes oscuros, treinta años de edad promedio, nervioso, altamente peligroso, lenguaje de bajo nivel, manos largas que permiten empuñar una metra fácilmente o un arma de gran potencia. Regularmente de contextura fuerte y no tienen compasión con sus semejantes, siempre están dispuestos a cualquier cosa. Estos gestos normalmente lo delatan.

Es medianoche. En ese preciso momento la música sube al máximo, y vemos unos grandes, y voluptuosos senos. Su sonrisa es angelical, sus dientes brillan cuando reciben el rayo de luz del ambiente. No puedo ver si cambia el color de sus ojos azabaches.

La policía sabe que los malhechores están cerca, ya que la camioneta esta a escasos doscientos metros del edificio. Veo una claraboya en la pared, muevo unos tornillos y, para mi alegría, estos ceden. Ante mis ojos se abre un pequeño espacio, lo suficientemente grande para guardar el resultado de mi trabajo. Coloco la bolsa con el dinero, cierro el espacio. Ahora, a la calle. De algo estoy seguro, vendrán otros días, otros trabajos y mejores situaciones.

Su movimiento pélvico es ahora de pie, hacia el público. Sus rodillas inclinadas hacia delante, su pelvis va delante y atrás, mejor dicho, la pelvis sube y baja. Sus brazos los mueve extendidos hacia delante y el movimiento finaliza recogiéndolos atrás, doblando el codo, en un movimiento rápido y seguido, digamos, frenético. Sus ojos cerrados, su boca también pero con un a sonrisa infaltable. Su respiración es rápida y se puede sentir en el ambiente.

Salgo a la calle y camino. Los policías recorren la avenida de norte a sur. Los policías junto a los guardias nacionales montan alcabalas y chequean los carros que circulan por la avenida. Otros requisan a las personas que andan por el sector. Trato de alejarme rápidamente, pero un policía me ve y me da la orden de alto. Me detengo, levanto las manos. El agente me pide la cédula de identidad y me manda a pegar de la pared con las manos en alto.

Pensamos que puede finalizar de un momento a otro el show, pero no, el sonido musical se mantiene y el ambiente se torna mas caliente. La joven desabotona un lado del blumer. La gente corea. La chica sonríe, gesticula, sabe emocionar a los asistentes.

El policía me requisa, no consigue nada, me preguntó “que donde vivo” y que hago por este sitio. Le respondo, en el quinto piso del edificio Royal apartamento 5-A y voy a comprar pan en la panadería de la esquina. Sin querer, le he dicho donde está el dinero, me faltó decirle que en la claraboya donde esta la toma de luz. Observándome muy detenidamente, me da la orden de seguir, recordándome que debo tener cuidado con unos asaltantes de bancos sueltos por el lugar. Le agradezco y sonrío. Me retiro del lugar con paso rápido.

No sé como, pero el blumer vuela de sus manos a los asistentes que saltan entre las sillas, se golpean unos con otros, para tomar el trofeo de la noche. En ese momento y en medio de atronadores aplausos, gritos, y silbidos, nuestra heroína escapa apresuradamente de la tarima y se retira al camerino como Dios la trajo al mundo.

El pie izquierdo...

Me asomo y veo el movimiento oscilante de tu pierna izquierda montada sobre tu pierna derecha. Los dedos de tu pie jugueteando, inmersos dentro de ese largo zapato verde. El talón suelto sin nada que lo proteja, tranquilo, sudoroso…… esperando que mi pie desnudo…… lo acaricie.